lunes, 29 de diciembre de 2008

Amiga invisible...


Esta es la primera vez que hago algo tan habitual como es el amigo invisible, pero he salido muy satisfecha de esta experiencia... He recibido unos magníficos regalos en forma de imágenes de una maravillosa persona, Isita... Gracias por todo amiga, sobre todo por todos tus consejos y la infinita paciencia que tienes conmigo... sé que no es fácil soportarme, y tú lo haces de una forma envidiable...
Cada día me alegro más de haberte conocido, no sé si existe un destino, pero si fuera así... le doy gracias al destino por haber hecho que nos cruzáramos en el universo que es Internet...

Realmente los regalos han sido más (este maravilloso foto-montaje del que me he enamorado, otro de El internado y una selección de fotos muy bonitas de delfines... mi gran pasión), pero sinceramente este es el que más me ha gustado y además, es el que no desentona con el blog...

Mil besos para la bellísima muñequita que me ha hecho este genial regalo y también para todos aquellos que siguen el blog y gracias a los cuales tengo ánimos para seguir cuando más hundida me encuentro...

Con cariño, Sandra

PD: Este texto me ha salido nostálgico, es como me siento... Y es cierto que esta imagen contribuye a recordar algunos momentos especiales para mí...

lunes, 22 de diciembre de 2008

Las otras luces...

Las luces de colores de las calles hace un tiempo que ya no me entusiasman como antes, cuando era esa niña que iba de escaparate en escaparate ansiosa de buscar uno de aquellos juguetes que se exponían invariablemente año tras año...
Esa época pasó y aunque forma parte de mi pasado reciente... es como si hiciera ya mucho que mi corazón no late de ilusión por esas bombillitas que con su luz cegadora y tintineante que antaño hacían que mi imaginación se desbocara cual caballo en un hipódromo...
Ahora, las luces que me hacen soñar son otras... e iluminan mi camino más que ninguna otra que haya visto anteriormente... habrá quien se sorprenderá de saber que esas luces ni tan siquiera tienen un color convencional, no hay blancas, ni amarillas... ni tan siquiera azules o verdes... son sencillamente dos luceros castaños que brillan más que ningún otro... y cada día que pasa su luz es más intensa...
Por si no estuviera todavía claro, se puede intuir sin caer en errores que esas luces no tienen más electricidad que la sangre que fluye por las venas, pues no son bombillas sino ojos... quizá no los más bonitos, pero si los más sinceros...
En ocasiones, la luz que emana es tan brillante que me toca bajar la vista, antes de que el calor que también produce haga que salten los colores de mis mejillas como chiribitas...
Y... hoy no puedo ver esas luces, las echo de menos... es la ilusión que colmaba mi día de lunes a viernes... y no sólo siento nostalgia de esa luz, sino de la armoniosa melodía que en ocasiones la acompañaba... que bien podía conducir un canto más o menos sereno, pero siempre era encantador... la voz, qué daría yo ahora por estar escuchándola?
Mientras tanto... contentaré mi espíritu con las luces de colores y los villancicos... que en cierta manera, también me recuerdan a la Navidad... aunque no sé si quiero hacerlo... Pues por una vez en la vida, estoy deseando que termine esta interrupción de esa rutina que había hecho salir mi alma a las capas más exteriores de mi ser... y que tanto me gusta...

sábado, 13 de diciembre de 2008

La razón vencida

Se libra una batalla... los contrincantes son ambos muy poderosos, y son adversarios cuyas derrotas serán igual de dolorosas.
Este enfrentamiento se lleva a cabo en lo más profundo de una misma, y tanto razón como corazón pueden herir por igual...
En un principio intenté no involucrarme en la disputa, mantenerme al margen de la misma para ver con que frente me sentía más identificada... Luego decidí, pero sin saberlo me alisté al bando de los perdedores...
Me afilié al lado de la razón, quise ejercer cual capitán de intendencia, sin llegar a participar en la lucha pero conociendo cada detalle de la misma... Pero, surgió un problema... el corazón se hizo más fuerte y vencía entre las sombras, dejándose ver cada día con más facilidad...
Lo que comenzó como una batalla interna estaba trasladándose al exterior y poco a poco todos pudieron ver a esa persona agazapada en la razón, que sin querer pronunciarse, decía más de lo que pretendía hacer...
Y llegó el día de la batalla, y el corazón fue como siempre más fuerte... se dejó ver en todo su esplendor... Pero, no actuó solo, tuvo la colaboración de unos aliados externos, eternos enemigos de la razón, que hicieron que todas las defensas cuidadosamente edificadas durante meses volaran en pocos segundos...
Ahí me quedé, desprotegida frente al mundo, dándome cuenta al fin de que había elegido el bando equivocado y que ahora el corazón estaba actuando con más fuerza que nunca... dejando ver las debilidades que esta ardua batalla había dejado sobre mi delicado mundo interior, que estaba siendo masacrado con una facilidad sorprendente...
Me vistéis tal y como soy, esa niña que quiere crecer pero que aún no ha aprendido el camino para hacerlo...
Y ahora estoy aquí, aún sufriendo las consecuencias de esa batalla, que ha dejado sin munición a la razón... Está a punto de rendirse al corazón, pero no conoce todavía el modo de no morir en el intento... por tanto, sigue la lucha entre razón y corazón

[obra registrada en Safe Creative]

lunes, 10 de noviembre de 2008

La luz que destaca entre tinieblas

La oscuridad que rodea nuestras vidas cada mañana tiene una luz al final del camino... La oscuridad que enturbia nuestras formas de sentir tal vez ya no sea tan espesa... La oscuridad que enmaraña mis pensamientos se ilumina con sólo verte y... de pronto... la oscuridad es claridad

Porque puede que no lo hayas notado y puede que tampoco lo hayas sentido, pero cuando pasas a mi lado hay dos luceros que te miran y te iluminan para destacarte del resto de tus iguales... en esos momentos no eres uno de tantos... eres el uno, aquel por el que el día más oscuro es capaz de volverse transparente, porque tú me haces sonreír aunque el mundo me pida llorar...

En esos momentos clamo al tiempo deseando que este instante pase a la posteridad y que se detenga el mundo para observar cada uno de tus rasgos como si no hubiera mañana... porque, al fin y al cabo, ¿quién sabe si realmente saldrá el sol como cada día? Te suena esta reflexión... de una de esas mañanas, tan parecida quizá a la anterior... tan diferente en mi interior, porque en ese recuerdo... ¡apareces tú!

Ahora la oscuridad vuelve a envolverme, se acaban las horas de poder estar junto a ti... me muestro taciturna, únicamente como defensa a mí misma, a esa misma que no se atreve a dar los primeros pasos hacia una vida, a esa misma que parece decidida pero sólo está... sintiéndote tan cerca y tan lejos... todo a la vez

[...otra reflexión antigua, pero merece estar aquí...]

Soñar es gratis...

Tiritaba sin descanso... con solo oír tu voz comenzaba a temblar... con solo escuchar tus pasos un estremecimiento me recorría de arriba a abajo... así era siempre y no creo que ahora cambie... es más... no deseo que ahora cambie...

Es tan bonito verte al alba... es tan hermoso verte bajo los primeros rayos del sol... es magnífico poderte observar y estudiar cada uno de tus gestos coloreados como por azar por uno de esos matices que se cuelan por la ventana...
Vislumbrarte bajo la luz me hace que valga la pena el día... y si esto no sucede... ya no importa lo que pase... la jornada será gris y los rayos del sol caerán sin que esa mañana acaricien los suaves rasgos de tu piel

Es muy probable, lo daría por seguro... que no te hayas fijado en mi mirada escrutadora... esos ojos que te observan cuando parece que nadie mire... y que se sienten reconfortados cuando advierten tu presencia en un pasillo... por frío que esté... porque a tu lado el glaciar más helado parece fuego...

Y volvemos a la realidad... y como cada mañana comienzan las clases... nada cambia en el exterior... nada sigue igual en mi interior... porque ahora ya no me siento desprotegida, y esos tiempos pasaron... esos en los que tiritaba sin descanso

domingo, 14 de septiembre de 2008

Cambios


Ese día Elisa se sentía especial, era su quinceavo cumpleaños, aniversario tan especial en el calendario de su vida... entraba de pleno en la adolescencia según las creencias de su madre. Aquel día, nada parecía posible que fuera a salir mal, desde primera hora de la mañana todo le había salido a pedir de boca, incluso su habitualmente indómito cabello cobrizo se había sometido al reinado de la cola de caballo, como rara vez sucedía.
Además, ése, precisamente ése, era el primer día de clase en la nueva ciudad, donde en un primer momento se había sentido extraña y temía no encontrar a gente afín a ella. Pero, de eso ya hacía unos meses, y después de el extraño verano en la urbe, era momento de empezar un nuevo curso, el último de la etapa obligatoria... pero como tenía muy claro desde ya tiempo atrás, no el último de su enseñanza.
Eligió cuidadosamente su atuendo, porque aunque no era presumida, quería causar una buena impresión a sus veintiún nuevos compañeros (cifra conocida porque había consultado reiteradamente la lista de alumnos). Se arregló de forma más ligera de lo habitual, ya que tenía intención de llegar pronto a su nuevo y primer instituto. Airada, dio un efímero saludo a su madre y cerró la puerta tras ella. Cogió el bus rumbo a su nueva vida, que por cierto, tardó un buen rato en venir, lo que provocó que Elisa maldijera un rato por lo bajo. El trayecto fue breve, de hecho, podía haber ido andando, pero llegó.
Nada más entrar en la mole que se imponía ante sus pies, dedujo que encontraría a alguien que le orientara, al fin y al cabo, era la nueva, pero no un bicho raro. Tras encaminar sus pasos hacia una chica que había cohibida en un rincón, entabló conversación con ella, dando la casualidad que el año anterior había cursado 4º en las mismas circunstancias que ahora traían a Elisa. Le indicó el caminó más corto y hacia allí se dirigió.
Abrió la pesada puerta con cautela, pues su aplomo no pasaba por sus mejores tiempos, y encontró varias caras sonrientes que la recibieron con calor y amabilidad... ¡Cuán diferentes de sus antiguos compañeros!. Rápidamente buscó un sitio donde poder incorporarse y la casualidad hizo que fuera al lado de un chico de apariencia tímida...
¡Todo fue maravilloso! recordaba ahora con nostalgia y una sonrisa en su boca, seis meses después del primer encuentro. Y, es que ese joven se convirtió en el mejor aliado para las frías tardes de invierno, y en una de aquellas... sus labios se fusionaron en un beso que desstruyó todos los récords del romanticismo... inolvidable a la vez que tierno.
Ahora, está un poco triste, Pablo se ha ido unos días fuera con su familia a pasar la Pascua... pero, ¡sorpresa!, el timbre la saca de sus recuerdos: Pablo está abajo con su sincera soonrisa esperándola... van juntos a relizar senderismo en un monte cercano a la ciudad... y es que su amor se expande, se expandirá sobre las montañas y más allá

lunes, 8 de septiembre de 2008

Con el corazón desgarrado

Esta noche se cumplía un año. Parecía mentira, pero ya habían pasado 12 meses, 365 días... tanto y tan poco tiempo, todo cuestión de perspectiva.
Su llama se había apagado... con un débil suspiro terminó su vida, aunque por fin había cesado el sufrimiento en la corta existencia de Clara, clara y oscura a una vez.

Todo había comenzado meses atrás, cuando un día estaba tranquila en el patio del colegio junto a sus amigas, inocentes, ausentes del dolor que padece la gente. En ese momento, comenzó a sentirse mareada y, si no llega a ser por los gritos histéricos de su amiga Mae, no lo hubiera contado.
A los pocos minutos, ya estaba en el hospital sometiéndose a pruebas... los médicos la miraban con cara de preocupación: Está grave, decían. Y, sus fuerzas desembocaron en un profundo estado de coma.

Pasaron varios meses, y Elena, su hermana menor, no se separó un segundo de ella... llorando, y con cada lágrima iba un deseo por su hermanita... Hasta que una mañana, al poco de amanecer, Clara despertó, desorientada, trató de incorporarse en la cama, aunque sin éxito... Durante algunas horas, pareció revivir, pero cuando atardeció empeoró notablemente...
A Elena la dejaron fuera de la sala de operaciones, pero allí estaba su corazón, que se desgarró cuando poco después salió su madre echa un manojo de nervios y lágrimas: Clara no había sobrevivido a la difícil intevención de su delicado corazón... Aunque, una última sonrisa alumbrço su cara antes de expirar, por fin dejaba de sufrir...

Durante mucho tiempo, Elena no quiso hablar con nadie, sin saber por qué, se sentía culpable, notaba que le había fallado a su hermana... Y, un año después, otra vez a la misma hora, rota de dolor por un drama no superado, falleció... y, por fin, se sintió tranquila

domingo, 31 de agosto de 2008

La rutina de la vida

Cada día se levanta, desayuna y arregla la casa. Luego despierta a los niños, como cada mañana... remolones, quejándose de lo arduo de su tarea... sin ver el esfuerzo de su madre, que después de arreglarlos los lleva al colegio: Varios bocinazos y besos después, llegan sanos y salvos a la escuela.

Pero, este es sólo el principio de uno de tantos duros días al frente emocional de la casa... Ahora, toca llegar al trabajo, aparca bien el coche (mira por dónde vas! Mujer tenías que ser! y improperios por un estilo)
Prepárate, ahora llega la diversión, pilas de hojas se amontonan en tu escritorio, esperándote con la cruel nota de la ironía impresa en cada cara... Archívalas, cuidado por donde vas!, acabaste el montón, espera... que te falta este otro, y el jefe quiere hablar contigo: ¿Qué desea?... Van a prescindir de mí, tres meses de paro y 500 euros... Vale, que le vaya todo bien
Empaqueta tus cosas, recoge las fotos de los niños... que pensaran! y Jaime, espero que no le sepa mal!...

Sal angustiada del trabajo, un compañero lameculos encima deja su comentario despectivo qe se graba en tu mente... Será mamón! y, un día que parecía normal comienza a volverse turbio...

Llegas tarde a por los niños, la niñera avisó a última hora que hoy no iba... ellos suben sus inquietos traseros al coche y sus animados parloteos despejan un poco tu mente... Ya en casa, preparales la merienda y ayudales con los deberes... ¿Sabes mamá ? Hoy me ha ido muy mal, Elena ya no quiere ser mi amiga... No te preocupes, ya encontrarás a otra que te valore (Total, eso no es un mal día, piensas)

Se hace tarde, ya tienes la casa arreglada, los niños están acostados... y llega Jaime, enfrascado en su trabajo como cada noche, exigiéndote su atención, le cuentas tus nuevas... ¡Qué! ¡Serás burra! Claro, si haces todo como en casa... Te sientes humillada, pero tienes que mantener la sonrisa y la atención, ya pasará, piensas

Y, por fin, acabas en la cama, confusa y hundida, pero ya acabado este día... Que nos deparará el futuro

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