domingo, 22 de febrero de 2009

El cuentacuentos: Sin corazón

Los conserjes de noche cuidan de los hostales y en uno de ellos dejé mi corazón, para que estuviera a buen recaudo.
Me acerqué lentamente al hostal más próximo a mi casa, con la angustia mal disimulada en mi rostro y el corazón roto en mil pedazos en mi mano, porque mi pecho no soportaba más su presencia. Abrí con cautela la puerta del hostal, vi que allí estaba uno de esos conserjes de apariencia bondadosa y naturaleza generosa.
Agazapada entre las sombras de esa oscura noche de luna nueva me aproximé al mostrador, y con sumo cuidado dejé mi corazón sobre él, nada indicaba que lo fuera a necesitar y tal vez alguna persona que pasara por allí sabría darle mejor uso que el que yo le había podido otorgar en mi corta existencia, o tal vez algún desaprensivo se apoderara a hurtadillas de él y lo utilizaría para un maquiavélico experimento de resistencia al sufrimiento.
Furtiva cual gato en la oscuridad, miré por última vez a ese pequeño corazón que tanto me había hecho sufrir, una lágrima bañó mi mejilla y poco a poco me retiré de ese hostal notando que dejaba algo importante, pero sin fuerzas para ir a recuperar ese peso que momentáneamente había aliviado mi alma.
Esa noche algunos afirmaron que vieron una sombra moverse como un espectro, pero nadie pudo afirmar con seguridad si era realmente una persona. Tengo la respuesta, sí, lo era... Era yo misma desprovista de corazón y sin espíritu que moviese el cuerpo.
Todo lo relativo con aquel ahora indefenso órgano ya no me importa, ni tampoco me incumbe. Intentaré aprender a vivir sin ese frágil corazón que abandoné a su suerte en una velada amable para otros, trágica para mí. Y aunque no pueda vivir sin él, me abstendré a una existencia moribunda pero al menos sin ese extenuante dolor que hasta entonces quebraba mi entereza con su imperturbable debilidad.
Ahora existe un ser desprovisto de corazón que trata de escribir para crear una atmósfera en la que refugiarse cuando el calor humano lo abandona, prueba de evadirse de la soledad, intenta continuar la existencia sin ese corazón que un día abandonó por no ser capaz de cuidarlo más al convivir con un alma triste que no sabe si volverá a vivir como un día lo hizo...

viernes, 20 de febrero de 2009

Melancolía...


¿Quién quiso algún día que yo llegara al mundo? ¿Y una vez aquí, quién me proporcionó este débil corazón? Y más aún, ¿por qué me lo dieron?
Hubiera sido todo más fácil si al nacer preguntaran si quieres o no tener un corazón para así poder sentir o ser inmune... Además, jamás entenderé porque si a todos nos dan uno al nacer, algunos son más fuertes que otros y superan mejor las adversidades. Porque el mío no es precisamente de los fuertes, y ha sido sometido a tantas penurias que en él cada día se puede apreciar una nueva grieta amenazando con romperlo...
Desde pequeña nadie ha tomado en cuenta mi corazoncito, y me han atacado desde todos los ángulos posibles... misiles en forma de burla, de incomprensión... pero también lanzaron sobre él una bomba nuclear llamada soledad.
Es esta última la que siempre más me ha preocupado, pues dicen que la radiactividad causa efectos secundarios, y quien dijo tal cosa parece que no se equivocaba... Pues desde que tengo uso de razón he estado sola o casi sola. Cuando fui alcanzada por la detonación era una chica con sus peculiaridades, como cualquier otra... pero al menos era capaz de demostrar y transmitir un cariño del que ahora no soy capaz.
Las circunstancias han hecho que las lágrimas hayan corrido tantas veces por entre mis mejillas que ya apenas tienen el significado que antaño hubieran tenido. Son también estas circunstancias las que me han hecho construir una frágil coraza en torno a mi corazón que no es más que una mentira para tratar de que los efectos secundarios de la bomba nuclear salieran a la superficie.
Traté de sobrellevar la adversidad, pero día a día todo me demuestra que no soy capaz... Traté de crearme yo misma el cariño que tantas veces se me ha negado por causas que escapan a mi voluntad y a mi entendimiento, pero sólo es una cuento que la niña que late en mi interior teje sin ninguna habilidad.
Jamás he llegado a comprender el porqué de mi forma de ser, tan sencilla y tan complicada al mismo tiempo... Pues no soy más que una niña que se agazapa de sus miedos tras una máscara poco convincente de banalidad, que en el fondo quiere ser Peter Pan para mantener una inocencia que poco a poco se le es robada...
Me quedan muchas cosas por aprender, y espero que no sean a base de decepciones como hasta ahora... mi pobre corazón no es capaz de soportar mucha más soledad...
Y me duele que aunque a menudo la soledad es de no tener a nadie cerca, otras veces radica en no tener a quien hablarle cuando lo necesitas y poder confesarle mis miedos, que son tantos que nunca los he contado... por ejemplo, miedo al rechazo y, sobre todo, miedo al miedo.
De nuevo desearía no tener corazón y no sufrir con esta punta del gran iceberg que se esconde en mi interior.
Realmente no lo quiero... lo regalo, aunque esté herido

domingo, 15 de febrero de 2009

Unas palabras junto a las lágrimas...


Sólo una lágrima cruza mi expresión
el resto se derramarán en otra ocasión
ojalá falte mucho para ese momento
pero sé que no es pronto para entonar mi lamento.
Cada vez que te veo tiemblo de dolor,
con sólo saber de ti mi rostro pierde el color,
al verte indefensa ahí sola postrada,
al saber que nunca podré por ti hacer nada.

Me has visto crecer desde el inicio de mi vida,
ahora yo te siento lejos, y esto no es una huida
de tantas otras que alguna vez imaginé,
de otros momentos que junto a ti superé.
Cada día se convierte para ti en un tormento
y aunque no quiero verte entre este sufrimiento
tampoco puedo mostrarme inmune a sufrir,
mas porque eres tú quien me enseño a vivir.

No sé si alguna vez más te volveré a ver,
es posible que me vuelva a suceder,
que cuando llegó el momento de ir a visitar
su aliento expiró, y terminó su respirar.
No pude despedirme con un último beso
desde entonces he vivido con ese peso
no sé si esta ocasión reviviré
ese doloroso momento que una vez pasé.

Si tu alma vuela antes de que llegue a ella
le deseo un buen viaje, y que continúe tan bella
como esa que en mi infancia conocí
como esa que con bondad fulgente reviví.
Espero alguna vez poder contigo reunirme
y aún con dolor llegar a despedirme...
abuelita te quiero y siempre te querré
mi amor por ti siempre manifestaré.
Aún cuando sólo amargas lágrimas pueda derramar,
tú en mi memoria siempre vas a estar.

sábado, 14 de febrero de 2009

No quiero perderte...


Tantos momentos a tu lado, tantas palabras de ánimo, tanto me has arropado... tanto tiempo junto a ti.
Muchos momentos los he olvidado, muchas palabras formarán parte del inmenso infinito de los recuerdos infinitos... ahora tú comienzas a olvidar, ¿a dónde vamos a parar?
Te he tenido cuando más te he necesitado, me cogías entre tus frágiles brazos cuando apenas era un bebé, me ofrecías tu compañía cuando otros no podían ocuparse de mí, me hiciste disfrutar de tu compañía cuando mi corazón pedía un alma que reconfortara mi corazón roto a pedazos por una gran pérdida, estuviste siempre ahí cuando más te necesité.
Ahora apenas si puedes hablar, te cuesta respirar... y a mí me duele verte así, derramo amargas lágrimas de profundo dolor mientras te dedico estas palabras... no puedo seguir...
Estas a punto de irte y no sé como voy a poder superar tu ausencia... ¿quién estará esta vez conmigo?
Te quise, te quiero, te querré...

Por mi abuelita... no te vayas de mi lado, no te vayas de mi vida...

viernes, 13 de febrero de 2009

Melodías...


Se oía una melodía de fondo, era una algarabía de sonidos alegres que tintineaban cual cascabel de gato en los pasos del felino sobre mis sentimientos. Me araña con sus garras, pero sus heridas no provocan sangre, sino alegría, no duelen, sino que emocionan mi alma y aún demanda que el gato se pose cerca del corazón para que esa rítmica melodía pueda ser escuchada con más detalle... así también poder atraparla con mis propias garras para no dejarla escapar jamás.
El cascabel del gato suena, me relaja y me emociona... Suspiro al ver como su ritmo es entrecortado cual risa, es más, no es un cascabel, es una risa que conozco muy bien y la cual sería capaz de distinguir incluso entre el alboroto más indescifrable.
Me gusta oír ese cascabel, y también me agrada cuando no suena y sin embargo la melodía que suena es una suave combinación de sonidos que mis oídos captan con la más profunda atención... Me gusta que esa melodía entone sus notas por mí como en ocasiones hace...

Se oye otra melodía de fondo, y de nuevo el cascabel del gato aparece junto a ella... esta vez es una composición cuidada de notas que una vez fue escrita en una partitura y que mis sentidos se afanan por escuchar con atención... es un instrumento el que suena, un piano que me enamora, un pianista que me ha cautivado desde el momento en que oí su melodía... y del que cada nueva melodía que escucho me conmueve y me atrae...

[Sin terminar]

Tan sólo... tú

Tan sólo una vez más, déjame tan sólo una vez más observarte de cerca, sentir tu aliento junto a mí, oírte reír como tú sólo sabes, con ese alegre tintineo que hace sonreír a mi corazón de una forma que nunca antes había conocido.
Tan sólo un minuto a solas, déjame tan sólo un minuto a solas para decirte cuanto te amo, para expresarte lo que no se puede decir con palabras, para susurrarte al oído todo eso que llevo sintiendo durante meses.
Tan sólo una mirada, déjame tan sólo mirarte otra vez a esos vivarachos ojos que brillan con luz propia y encienden todas las luces de mi amor.
Tan sólo oírte, déjame tan sólo oírte de nuevo como tus dulces labios pronuncian cada palabra, cada sonido de esa forma tan particular que tienes y que me hizo suspirar desde el momento en que te oí por primera vez, desde el momento en que el mundo dejó de girar y se creó un nuevo mundo en el que tú eres el protagonista.
Tan sólo un silencio, pido tan sólo un silencio, para que la melodía de nuestros corazones se aúne por siempre...
Porque una flecha de amor ha atravesado mi corazón, llenándolo de un extraño veneno, y sólo existe en el mundo una persona que puede otorgarme el antídoto que me permita vivir una y mil veces, y esa persona eres tú...
Te amo con toda mi alma, y aunque me cueste tremendamente abrir mis sentimientos cuando estoy cerca de ti, siempre te busco, siempre anhelo encontrarte, verte aunque sea un segundo... porque cuando no estás en el mundo es de noche y conforme te acercas a mí va amaneciendo y el sol brilla con más fuerza... Pero ese sol no trae sólo una intensa luz, también un súbito calor que me recorre por dentro y hace que mis sentimientos se desaten y ansíen salir al exterior en forma de mil besos tiernos y profundos...
Te amo con los cinco sentidos y deseo verte, oírte, olerte... y también que mi alma vibre de emoción al sentirte cerca

miércoles, 11 de febrero de 2009

Tener miedo

En la mesa de al lado, tan sólo un metro de distancia, se encuentran esos ojos que me hacen soñar cuando se cruzan nuestras miradas.
En la silla de delante, otra vez cerca, muy cerca, volvemos a encontrarnos con esa silueta que sería capaz de reconocer hasta el la penumbra más absoluta...
De pie, próximo, sentado, cercano... no importa el modo, el lugar o la distancia... sólo me importa el dueño de esa mirada, de esa figura, de esa tintineante risa que suena en mis oídos como música celestial...
Mis miedos se desarrollan con la primavera, con la edad dorada de los corazones... con esa adolescencia tan amada, tan odiada... tan paradójicamente nuestra, tan dolorosamente mía...
Tengo miedo de amar, la experiencia juega en mi contra...
Tengo miedo de besar, de fundirme entre esos brazos que me hacen suspirar... no soy capaz
Tengo miedo de sentir, de experimentar ese sentimiento que me hace balbucear, que me desconcentra cuando necesito atender, que me desconcierta y desenvuelve la caja de las emociones que estaban en el valle... y también temo que ese amor ciego y loco me nuble el entendimiento...
Tengo miedo del rechazo, de las risas... las intuyo y las temo, mi frágil autoestima no soporta la lluvia ácida de las burlas...
Tengo miedo de mí misma, tengo miedo de su reacción, no sé si conoceré la manera de encajar las respuestas, para bien o para mal... no me veo preparada
Pero sobre todo, tengo miedo del miedo, esa sensación que me paraliza y me impide actuar...
Y, lo más curioso de esto es que también tengo miedo de no tener miedo... y no quiero tener miedo al miedo... y no sé no tener miedo a tener miedo y tengo miedo del infinito

martes, 10 de febrero de 2009

Premio:

Antes de nada, muchas gracias a mi hermanita, ichirinnohana_is por premiar este pequeño blog con este galardón tan satisfactorio.

Reglas:

-Elegir 7 blogs o sitios de internet que por su calidad, su afinidad o por cualquier razón hayan conseguido establecer un vínculo que desees reforzar y premiar; y debes enlazarlos en el post escrito.
- Escribir un post mostrando el premio, citar el nombre de blog o web que te lo regala y notificar a los elegidos con un comentario.
-Opcional: Exhibir el premio en tu blog.
Premios para:
- http://delirioliterariodeunatejedoradetinta.blogspot.com, este es un blog que descubrí hace poco y me ha gustado la forma que tiene la autora de expresar sus ideas
- http://canalnostalgia.blogspot.com, este es un blog con una calidad que muchos ya quisieran y en el cual la autora escribe unos textos realmente magníficos, toda alabanza es poca
- http://memoriaytiempo.blogspot.com, espacio personal escrito de manera que presenta unos textos que hacen reflexionar a quienes lo leen, enhorabuena
- http://tierradebardos.blogspot.com, blog de un escritor ya reconocido y al cual es necesario acceder al menos una vez para observar la grandísima calidad de su obra.
- http://rinconexpresion.foroes.net, porque sin este foro nada tendría sentido, tiene escritos de varios autores que enganchan desde el primer momento.
- http://melodycool-melody.blogspot.com, porque esta chica escribe su blog con gran cariño y se agradece.
- http://siempre-a-mi-andres-velasquez.blogspot.com, unos muy agradables textos que merece la pena que sean leídos.

Esta es sólo una pequeña selección sin orden, en la que he tratado de no repetir blogs ya premiados (aunque no por eso me gustan menos).

Besos!

lunes, 2 de febrero de 2009

El cuentacuentos: Pérdidas insufribles

La luna estaba zurcida al techo y el pequeño Ahmed se mantenía ajeno a todo, inmerso en sus eternos juegos que le llevaban a lugares desconocidos junto a su grupo de amigos. El escondite de la sociedad que les atosigaba con sus normas.
Había anochecido tiempo atrás, pero Ahmed no sentía temor, todo lo contrario, disfrutaba de esta parte del día, porque la diversión que producía en él y en el resto de niños la posibilidad de esconderse entre las tinieblas no era comparable a ninguna otra emoción, cosas de esta edad en la que sólo la conclusión de los juegos importa.
De pronto, mientras cada pequeño se encontraba agazapado en un lugar de aquel paupérrimo poblado que los había visto nacer entre sus calles, se oye un silbido cortante seguido de un estruendo ensordecedor que quebranta la tranquilidad y el alborozo infantil reinante hasta el momento, y hace temblar la tierra de un modo tan sobrecogedor que los gritos de los niños se ven ahogados por la destrucción que se cierne sobre ellos.
Al cabo de unos minutos, Ahmed huye de aquel su pequeño escondite, apenas un recoveco entre dos piedras mal encajadas y trata de ver más allá de la polvareda que ha levantado la explosión, buscando desesperadamente a sus amigos que al igual que él se encontraban en el lugar durante este estallido. En un primer momento, corre desesperado entre los escombros, gritando sus nombres al viento con una nota de pánico en su aguda voz... tras unos minutos, oye pedir ayuda no muy lejos de donde está a uno de sus jóvenes amigos, Mohamed, que cuenta con cuatro años sobre su vida y que en estos momentos se encuentra atrapado en las ruinas de lo que hasta hacía poco había sido una humilde casa.
Su piel morena se encuentra maquillada por el polvo blanco que cubre el lugar y sus ojos reflejan como un libro abierto el miedo que en él se esconde.
Ahmed se acerca al pequeño Mohamed, y con gran esfuerzo, logra liberarlo de su momentánea prisión... Tiene una pierna rota, pero saca fuerzas de donde ya no quedan y ambos niños intentan sin éxito buscar a sus otros amigos. Eran ocho jugando entre las sombras, ahora la sombra de seis desaparecidos se cierne sobre los dos supervivientes.
Paralizados ante el puro pánico, los chicos se abrazan como nunca antes lo habían hecho, sintiendo cada acelerado latido del corazón de su compañero como el suyo propio, que ahora se ha roto de dolor ante la pérdida. Saben que no volverán a ver a sus amigos y unas amargas lágrimas de impotencia resbalan por sus caritas infantiles que de pronto muestran un semblante nada acorde a la edad que tienen.
Allí están, ajenos de nuevo al mundo real, sin poder creer lo que ha sucedido. No articulan palabra, no parpadean, no sienten... sus sentimientos sólo son capaces de mostrar horror entre la penumbra.
En ese momento, un grito producido por una voz conocida los saca de su pesadilla, el padre de Abdul, otro de los niños que allí jugaba corre hacia ellos con una lúgubre mirada presa del más profundo terror y reconocimiento de lo inimaginable.
- Ahmed, Mohamed... ¡estáis vivos! Es increíble, jamás pensábamos que os encontraríamos con vida - entona angustiado. - Pero, ¿y los demás? ¿y ... Abdul?
Ahmed inclina la cabeza buscando los desolados ojos del padre como tratando de darle la respuesta que sus labios son incapaces de pronunciar. No hacen falta palabras, todo queda claro con aquella simbólica visión.
Se oye el derrumbe de unas ruinas cercanas y el miedo se acentúa, si aún es posible que éste crezca.
Aunque parezca imposible, la vida continúa y los dos niños salen de entre los escombros a brazos del padre que los acoge con cariño y, a su vez, con una angustia cegadora reinando en su corazón.
No hay nada que hacer. Todo está perdido...
Ningún sentimiento de alegría es capaz de brotar de ninguna de las almas presentes en aquella matanza de inocentes que tan sólo jugaban mientras la luna estaba zurcida al cielo.

¿Tienen sentido los derramamientos de sangre?