martes, 17 de marzo de 2009

El cuentacuentos : Carpe diem

El invierno trae el gris de un cielo húmedo y una ciudad hastiada. Ya nada queda de la fulgente primavera, el cálido verano y el dorado otoño... Todo se limita ya al final del largo día del año, al fin de la intensa, larga y breve existencia.
Atrás quedan esas brillantes jornadas donde el sol no se ponía, donde el alegre canto de los pájaros deleitaba con su tintineante melodía a los que disfrutaban de esos días. Atrás quedan esas dudas ocasionadas por las nubes y los rayos del sol, que nunca se sabía quien iba a someter su hegemonía durante las horas que se extendían hasta el ocaso. Atrás quedan las risas joviales y los abrazos menos que otorgaban los niños, que jugaban, reían y también caían, que alborozaban en un universo lleno de ingenuidad.
Hoy sólo existe un inmenso cúmulo de nubarrones que amenazan con desencadenar una virulenta tormenta en cualquier momento, quizás en el instante en que crees que el día está clareando y que el invierno aún no ha derramado todo su poder, toda su influencia. Es en ese momento cuando te darás cuenta de cuan rápido pasan las horas, los días, los meses... el tiempo en general, apenas acabas de percibir la llegada de la primavera cuando ya te enfrentas al crudo y difícil invierno, del cual muchos no despertaran.
Y muchos se dan por vencidos en esta etapa, desean abrigarse bien para no sufrir las inclemencias y esperar sentados. ¿Esperar sentados? ¿No es acaso esa la decisión más cobarde? Para ellos quizá no lo sea, pero no para las almas libres que aún sienten pequeños reflejos de ese candor que se respiraba durante el resto del año.
Son estos espíritus libres los que tienen la clave de la vida, y saben aprovecharla incluso cuando las circunstancias son adversas, incluso cuando les faltan fuerzas entre el cada vez más penetrante frío que culminará con un inmenso manto de nieve que sepultará risas y alegrías bajo una gélida indiferencia y que se verá acompañada por unas estremecedoras lágrimas de dolor que sufren por quien ha llegado al final de su año, pues ellos, como habitantes de otro hemisferio, aún no han sufrido esa pérdida.
El final puede estar más o menos cercano, nunca se sabe si un año el invierno se adelantará o no, por tanto, deberíamos ser capaces de sobrellevar nuestro destino con una sonrisa en los labios, con la dulzura de la miel recién recolectada... carpe diem

8 comentarios:

  1. Publicas cosas tan hermosass...!* Todos los textos son azúcar puro !!**
    Sigue publicando cosas bellas , no como yo que publico chorradas en mi blog XD !*
    Besos no cambies nunca y brilla como una estrella !*

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  2. Sandra, veo que le has echo un cambio al blog. El cuento es genial.
    Sandra, mira este enlace de mi pueblo.
    http://video.google.es/videoplay?docid=9084745692154774453&ei=j1zCSdG8I5D5-Ab0q8jsAg&q=teba+malaga&hl=es

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  3. Me encantoo!
    tienes mucho arte!
    Oleee!

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  4. Muchas gracias por vuestros halagos chicas, pero este no es precisamente uno de mis mejores textos.

    Aún así, gracias por pasaros y leerlo.

    Melodycool (Princces si no es molestia ^^), no escribes chorradas en tu blog... Son cosas distintas, y muchas veces admiro lo personal que es tu blog.

    Ninfa, gracias por tus palabras y por apreciar el cambio del blog (aunque no me termina de convencer...). Por cierto, me encanta tu pueblo... me ha hechizado.

    strawberrie, gracias también a ti

    Besos para todos, Sand

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  5. "¿Esperar sentados? ¿No es acaso esa la decisión más cobarde?"

    A veces tienes más culpa la apatía que la cobardía, a mí el invierno me parece una estación tan triste y a la vez tan inspiradora...

    Pero, como bien dices, si afrontas lo que venga con una sonrisa... ¿Qué más da? Ya tienes la mitad del trabajo hecho ;)

    Me ha gustado mucho, te sigo leyendo.

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  6. un texto precioso

    besines embrujados

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  7. La mayor parte de las veces, lo esencial se encuentra en la actitud que tengamos frente a lo que nos pasa y no en "eso que nos pasa".

    El "carpe diem" debería ser una de nuestras máximas a seguir todos y cada uno de los días del año. Al menos, yo lo intento, pero hay días que se me escapan por los rincones... ;)

    Un besote!

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  8. qué razon tienes, con una sonrisa en los labios todo se ve mejor!
    me ha gustado.
    saludos!

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Muchas gracias por haber llegado hasta aquí.
Espero que lo que hayas leído haya sido de tu agrado.
Un saludo y hasta la próxima.