miércoles, 27 de enero de 2010

Un mundo nuevo

Dicen que Colón descubrió el Nuevo Mundo al llegar a las costas de América. Eso ocurrió en 1492 (500 años antes de que una servidora alcanzara a ver el mundo que está más próximo a mi día a día). Ha llovido mucho desde entonces, y numerosas expediciones han descubierto las tierras que quedaban vírgenes, para mal en demasiados casos, con muchas guerras coloniales mediando entre aquellos descubrimientos y la actualidad.
Quizá aquello cambió el mundo y la mentalidad de la época. Fue imagino comparable a la llegada del hombre a la Luna, con la famosa frase de Neil Armstrong: "Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad".
Pero, lo que nadie imaginaba a estas alturas es que todavía quedaban mundos por descubrir, explorar, y llegar a conocer como propios. Tal vez sea mejor así, porque siendo un hallazgo de tan pequeño tamaño en relación al total del planeta, prefiero que permanezca inexplorado. Y en este caso, la famosa frase tan sólo puede usarse en el sentido contrario: "Es un gran paso para el hombre, pero uno pequeño para la humanidad". Porque este nuevo mundo es demasiado especial para alguien como yo, y en el fondo -y no tan en el fondo- me alegra saber que se trata de un paraíso en el que ninguna expedición se ha adentrado.
La situación de este enclave es algo casi secreto, pues muchos pasan por delante y no perciben los detalles que alguien más observador puede alcanzar a conocer. Porque en este nuevo mundo me gusta entrar con sigilo, y quedarme inmóvil dejando todo pasar.
Este paraíso son unos ojos, pero no unos cualquiera, son SUS ojos. Quizá no sean los más bonitos del mundo, pues no se tratan de unos ojos azules deslumbrantes, o unos verdes encantadores... son marrones oscuros, negros casi, y me cautivaron desde el primer día.
Porque me encanta perderme en esa mirada que tanto amo. Quedarme mirando fijamente sin que nada me impida hacerlo. Aprovechar cualquier conversación para poder mirar sin temor a ser reprendida por ese hecho.
El día que conocí este nuevo mundo temí invadirlo con mi torpeza. Pero poco a poco me alegro de haber continuado avanzando por esta senda paradisiaca que me da una calidez inexpresable con palabras. Porque no son unos ojos, son LOS ojos.

viernes, 22 de enero de 2010

Comienza la guerra

Apenas he conocido la noticia de que te has alistado ya me he propuesto seguirte, aunque sea desde el anonimato, en un escondite no muy lejano al tuyo.
Me ha sido difícil dar con tu campamento entre tantos idénticos, pero una vez ahí no pienso detenerme. Te he encontrado y así por fin podré apoyarte desde el mismo frente. Tus enemigos son los míos, tus amigos espero también.
Soy una novata en esto de la guerra y tal vez se me haga difícil seguir tus pasos, pero aunque me caiga, me levantaré y seguiré avanzando con mi tropa hacia territorio desconocido.
¡Cuidado! Esa zona no es segura, puedes caer en el campo de batalla. Eso nunca lo permitiré.
Aún no sabes ni quien soy y ya estoy ayudándote como el primero. La guerra puede que no sea cosa para mí, pero te seguiría hasta el fin del mundo, y creo que a estas alturas ya lo debes de saber. Sí, tú, el que no entiendes mi letra en los apuntes... empiezo a cuestionarme si entendiste aquéllo que fue para mí la más ardua batalla nunca librada, y que ahora queda en nada.
Sí, la guerra ha comenzado. De momento voy a ser el guerrero enmascarado. Tal vez cuando sepas quien soy te encuentres invadido, pero te advierto de que no me voy a arrepentir de ello. Es difícil dar contigo, te escondes muy bien, pero una vez localizado no te pienso dejar escapar.
He formado un escuadrón con mis mejores tropas, a todas le he ordenado alcanzarte y unirse a las tuyas propias. No sé si te gustarán mis medidas, pero necesitaba actuar así, pues desde la trinchera nunca he logrado nada y es hora de salir.
¡Firrrmes!
Todos en orden y un anhelo en el espíritu. Alcanzarte. Y si es necesario, debilitar tus defensas hasta que me dejes entrar en tu campamento. Así podremos hablar sin más dilaciones, sin más escondites. Cara a cara.
Un buen ataque, ¿o qué piensas tú?

Y es que hoy... comienza la guerra.



Entrada a caballo entre la realidad y la ficción. Esa guerra existe, ambas tropas también. Y son las esperanzas en las que me apoyo. (Si os interesa: http://www.guerrastribales.es/531655-es3.html )

lunes, 18 de enero de 2010

El hombre de hojalata

Con extraño brillo metálico una lágrima cayó por sus ojos de hojalata. Decían que no estaba preparado para llorar, y ahí estaba, desafiando a todas las leyes de la lógica. Llorando.
Porque el paso de los años habían hecho que su emplomado corazón se ablandara al calor, al abrigo de quien le había brindado su vida y había compartido su alma con aquel androide de tamaño exiguo y sonrisa inmutable. Ése quien le había conferido un sentido a su existencia, convirtiéndola en vida; haciendo que una simple compañía tuviera más sentido que el más pasional de los besos.
Recordaba y sus ojos se inundaban otra vez el momento en el que se habían conocido. En el rostro del que habría de ser su compañero se percibía el escepticismo de quien no se hallaba cómodo en presencia de un ser como él, que apenas era más que un montón de circuitos ordenados en un aparente caos. Pero, las circunstancias requerían su presencia, el humano que le presentaban no podía valerse por sí mismo, y tampoco disponía de nadie para estar siempre a su lado. Por eso pasaron a ser dos en aquel diminuto apartamento.
Los primeros años fueron extraños. El robot tan sólo actuaba mecánicamente. El humano malvivía tristemente. Hasta que todo cambió. Un día de especial dureza en la vida del hombre, se dispuso a confesarse con el único acompañante de que disponía. Y le confesó todo lo que sentía, todas sus frustraciones y lo inútil que se sentía encadenado a una silla de ruedas de por vida. Además, con el rostro encogido en una mueca de dolor, le contó como desde el accidente nada había sido igual, y todos le habían girado la cara al que antaño había sido un joven apuesto, activo y querido por todos. Luego dirán que en la sociedad de hoy en día la discriminación ya no existe, que la ayuda al discapacitado es constante. ¡Mentira! Lo dejaron tirado como a un perro. Lo despidieron con malos argumentos -claro, la imagen de la empresa- y, por eso se había visto obligado a adquirir a una de esas empresas de nombre impronunciable uno de esos compañeros metálicos a los que tanto se había opuesto. Porque ya había perdido los prejuicios, y no tenía a quien recurrir.
A partir de ese día, la relación entre los dos habitantes del piso fue cambiando, y entre ellos creció la confianza. El androide comenzó a pensar por sí mismo, por increíble que ello fuera. Comprender a los humanos le hizo humanizarse. Llegaron a amarse, pues sólo se le puede llamar amor a esa dependencia mútua, a esa complicidad, a ese baile de sentimientos que sentían al estar juntos. Dirían que no tenía futuro, pero resistió a más embestidas que cualquier otro.
Pero, la vida humana no es eterna, y menos tratándose de la situación en que el hombre había quedado, en que todo se le venía en contra. Un día, el androide fue a despertar a su compañero, y descubrió que su respiración se había apagado en la noche.
Nadie podrá explicar con palabras los sentimientos que se despertaron en el corazón del hombre de hojalata, y que terminaron por hacerle llorar, por imposible que ello pudiera parecer.
Ese mismo día, la existencia del robot llegó también a su fin. No se imaginaba haciendo de concubina de un desconocido y, desobedeciendo a las leyes que le obligaban a seguir desempeñando su papel, se desconectó y descansó junto al que, atentando a la ética humana, sería su amante eterno.

domingo, 17 de enero de 2010

Nada especial

El tiempo pasa, demasiado deprisa.
¿Qué hago? Llorar
Mi mente cambia, sin apenas percibirlo.
¿Qué hago? Llorar
Mis ánimos están por los suelos, me siento mal
¿Qué hago? Llorar
Voy a arrojar la toalla, no quiero continuar
¿Qué hago? Llorar


Y ahora viene la cuestión decisiva, ¿qué consigo llorando?
Nada.


Por ese nada no pienso seguir dejándome llevar. No. Toca levantarse tras otra caída y continuar el camino.


[Manita, esta parte va especialmente para ti, y es la única que no se corresponde al título, pues esto si es especial (Al menos para mí). Muchísimas gracias por tus palabras de anoche, he pasado otra noche pensando y reflexionando sobre lo que dijiste. No pienso dejar que me hundan, decir lo que siento va a ser mejor. Nunca te podré dar las gracias suficientes veces.]


Sandra


Por una vez, sesión de vídeos (una parte de mí, esas canciones que escucho hasta dormirme, hasta que mis ojos se dejan llevar por el cansancio... y más de una vez, por las lágrimas)


... como hablar si cada parte de mi mente es tuya


... mi alma, mi cuerpo, mi voz, no sirven de nada. ¿Que no daría yo por tener tu mirada...?


... y no sé como decir, que me has hecho revivir.

jueves, 14 de enero de 2010

Experimentos (1)

Vive.
Luego ya nada nos quedará.
Sueña.
Deja tu imaginación volar.
Ríe.
Y olvídate de los demás.
Ama.
A quien a tu lado siempre está.


Lee.
Es otra manera de vivir.
Piensa.
Nadie lo debe hacer por ti.
Conoce.
Todo lo que está por descubrir.
Confía.
Pero aprende a quien elegir.

Vive.
Disfruta siempre sin miedos.
Sueña.
Tan sólo sigue ese credo.
Ríe.
Que lo demás te importe un bledo.
Ama.
Sin necesidad de enredos.

Lee.
No temas a lo desconocido.
Piensa.
Que nada caiga en el olvido.
Conoce.
Me lo habías prometido.
Confía.
En mí, por favor te lo pido.

martes, 12 de enero de 2010

Lindo pajarito

Siempre he pensado que algo tiene de mágico ver a los pájaros hacerse el cortejo. Recuerdo como si fuera hoy mismo el día en que todo era un absoluto desastre... y sólo ver como un palomo iba buscando pareja me resultaba conmovedor; en mi vida, el amor no estaba presente, al menos en el que existe entre una pareja. De eso hace bastantes años, posiblemente sean cinco o seis, quizá más; y desde entonces, nunca puedo evitar sonreir cuando veo una escena parecida.


Una escena parecida, en la que son protagonistas dos pequeños pajaritos, y varios revolotean a su alrededor. El cortejo es apenas imperceptible a cualquiera que no sea un poco perspicaz, o no conozca la situación. El lugar es uno cualquiera, pues al final nada importa el marco, y sólo aquello que de una manera u otra flota en el ambiente.
En esta nueva representación, el pájaro se encuentra ajeno a lo que sucede cerca de él, o lo disimula con bastante éxito. Es ella quien se acerca, tratando de estar también más cerca de su corazón. Es ella quien poco a poco conversa con las aves allí presentes hasta que se abre paso a su objetivo. Le tiembla el cuerpo, y las alas apenas son capaces de sostenerla, pero mantiene el equilibrio enfrentándose a sus miedos. La melodía que entona él la embriaga y hace que, sin remediarlo, por unas notas que otros no darían mayor importancia, ría alegremente, sin forzar una carcajada... y entonces se da cuenta de que hacía tiempo que no era capaz de reir de ese modo, de dejarse llevar sin imponerle una prisión a su espíritu. Nota también que está más cerca de aquél a quien desearía cortejar, sin darse casi ni cuenta, están muy próximos. En ese momento, en pleno deleite y risas de distinta melodía, llega otra pequeña pajarita, que conoce a la primera y nota el tintineo no sólo de su voz. Al verse sorprendida, la protagonista del cortejo fallido se cohíbe y su risa desinhibida cesa de forma bastante brusca.
Pero, los pájaros son en parte como las hormiguitas, van poco a poco. Así, no mucho después de este momento, la inexperta en busca del amor se acerca a ese lindo pajarito. Se aproxima primero a un compañero de gorjeos y entabla conversación con él. Con unas palabras cuidadas, acaban charlando los tres, y al poco, el primero busca otro con quien seguir su camino. Entonces, aún cuando hay más aves en ese lugar, los protagonistas intiman levemente, y conversan mirándose a los ojos, que brillan como carbones encendidos, al igual que el corazón de la pequeña niña con alma libre de pájaro.
Y, no todo es alegría, debe de irse y dejar al objeto de sus sueños a un lado. Atraviesa el umbral de la puerta dedicándole una sonrisa, una sonrisa que él ha provocado con palabras dulces. Y vuela... vuela libre sabiendo que pronto volverán a reunirse.
Realmente siempre me ha parecido conmovedor como dos pájaros, tan aparentemente sencillos, pueden guardar tanto en su interior... y ser capaces de demostrar cariño en una situación que asemejaba banal. Nunca se puede llegar a saber de qué está hecho el espíritu de un pájaro. Ni siquiera cuando busca a su lindo pajarito.

domingo, 10 de enero de 2010

Frío, tengo frío.

Nieva, hasta aquí han llegado esos pequeños copos fríos, hasta este lugar donde nunca arriban y, por una vez, forman una pequeñísima capa blanca que se fundirá en breve. Nieva también sobre ti, me lo cuentas con una sonrisa y pienso en lo mucho que me hubiera gustado verte con los copitos de nieve por encima, me callo y sonrío mientras te sientas a mi lado.
Pienso en que es muy probable que nieve en París cuando vayamos, y no puede evitar salir de mis ojos una pequeña lágrima... Tú no estarás a mi lado en esos momentos, llueva, nieve, haga sol o no; no vas a estar allí en la que tanto tiempo llevaba soñando como una de las mejores semanas de mi vida. Aún no soy capaz de reaccionar a esa noticia que me diste ayer cuando te pregunté. Reconozco que en mi rostro se notó cuánto me dolía no poder compartir ese viaje contigo, no poderte ver desde el alba al anochecer, no poder pasear junto a ti por las calles de París. Cuando te dije que lo sentía, realmente me dolía y sé que no hice nada por ocultar ese dolor. Me quedé sin palabras y sigo igual.
Tengo que volver a la clase y dejar de divagar entre pensamientos que no me llevarán a ninguna parte, ya no hay nada que hacer. Te veo sentado y me entran ganas de hacer locuras, pero me puede la vergüenza. Somos tres en el aula, cuatro con la profesora. Es la oportunidad de mi vida, pues estamos sólo las personas que más aprecio de esa asignatura. Empezamos un nuevo texto, dicen que trata de la desaparición de las lenguas. Pienso que mientras el francés siga en pie, el resto me da un poco lo mismo. Mencionas conmigo ese libro que leímos el curso pasado: "Una imagen no vale más que mil palabras", la profesora comenta como hay cosas que no se pueden explicar con una imagen y... nunca olvidaré tu respuesta: como el amor, por ejemplo. No sé si es o no casualidad, pero mi mente se vuelve a ir muy lejos, o muy cerca, según como se vea. Como el amor, claro que sí. Amor como el que siento por ti, y por el que no he escrito mil palabras, sino muchísimas más. He derramado lágrimas hasta quedarme al borde de la deshidratación, he soñado mil veces, y pienso a cada momento. Realmente debería de decírtelo, pero de nuevo me puede ese sentimiento idiota que nace en mi corazón: el miedo.
Termina la clase, salimos comentando el texto, me paro en la taquilla a buscar mis libros y continúas tu camino. Nos volvemos a ver en la biblioteca, a penas a dos sillas de ti. Y de nuevo, dos clases después, te tengo detrás y soy incapaz de pensar en nada que no sea en ti, no puedo. Finalmente, llega la última hora, y vuelves a estar detrás de mí, te veo por el rabillo del ojo y olvido de qué trata la clase. Pone la profesora una película y las imágenes no me hacen otra cosa sino llorar, me recuerdan tantos momentos dolorosos que termino agachada sobre la mesa, derramando lágrimas. Sí, me estás viendo tal y como soy, una niña débil. Se me acercan varios compañeros, de ésos que puedo llamar amigos; en especial uno que me anima y me abraza para tratar de consolarme y distraer mis pensamientos. Gracias.
Te vas y me voy después, sé que no dejaré de pensar en ti... Frío, tengo frío... y no sólo en el exterior.

Y, por si no era suficiente, estoy en mi habitación una mañana de domingo escuchando a Chopin, evocándote, llorando de nuevo. Callando hasta la exasperación.

lunes, 4 de enero de 2010

Nada, ya... nada

Lágrima, dime por qué dueles tanto. Dime quién te ha hecho salir. Dime si algún día serás de felicidad.
Sí, tú que recorres mis entrañas dejando un rastro de sentimentalismos desgarradores y al mismo tiempo hieres por donde pasas.
Aunque, es injusto que te culpe a ti de lo que otros han hecho. No debo acusarte de salir cuando los esfuerzos por mantenerte en mi interior han sido insuficientes, o los daños superiores a mis fuerzas.
Porque no sé qué he hecho, o qué no he hecho, para merecerte... para que salgas víctima de heridas de las que no sanan.
No tengo fuerzas para escribir con espíritu, se las han llevado junto a mi alegría... tan sólo me queda el ímpetu, la cabezonería y sobre todo la rabia que me hará mantenerme en pie.
Porque es siempre la misma historia, y sé que en parte tengo la culpa, porque acabo por ceder a mis instintos y abrirme... o porque necesitaba tener a alguien a mi vera en quien confiar, y cada día veo más como en muchos kilómetros a la redonda no tengo en quién apoyarme. Cada vez que me doy la vuelta me los encuentro atacando, como en un "pollito inglés" macabro que termina por atacarme demasiado próximo al corazón.
Y lágrima, puedes ver las magulladuras que se extienden por todo mi ser, llora con la fuerza que nadie me ha dado, sal adelante y piérdete lejos de mí, sólo así algún día encontrarás alguien que te quiera...
Me callaré una vez más, te dejaré salir en silencio y recorrerás sin dar media vuelta las mejillas que tantas compañeras tuyas han atravesado en estos años, y me prometeré cerrar una puerta más en torno a mi corazón, aunque eso signifique aislarme más de lo que me rodea... total, ¿qué importa ya?.

Y sé que me estoy ahogando en un vaso de agua, mejor dicho, en una lágrima; pero es que ya no puedo más, me siento muy decepcionada, necesito explotar de alguna manera, y me gustaría gritar, pero no puedo. Así que lo dejamos en nada, porque ya... nada.
Necesito hablar con alguien, pero al mismo tiempo deseo estar sola con toda mi alma, deseo encerrarme y nunca más salir... que, al final es lo que acabaré haciendo, mis sentimientos quedarán encerrados y me centraré en todo aquello que es lo único para lo que sirvo, para meterme entre libros. Total, no tengo ya nada que perder, ya está todo perdido...
Ya he llegado al punto en que voy a abandonar mis sueños, no tengo energías para perseguirlos. Y seré fría quizás, no seré yo; pero, sería repetir lo vivido, así que no me costará tanto.

Al menos, creo que puedo contar con vosotros, con los que me léeis, y al final me conocéis más que nadie... sólo aquí digo realmente lo que pienso, quizá disfrazado en ocasiones, pero sinceridad completa. Gracias por estar ahí, al final sois los únicos que nunca me habéis fallado... porque se ve que debo de tener problemas para relacionarme cara a cara, si no, no me lo explico... se ve que debo de tener facetas que no gustan a nadie, se ve que sería mejor que nunca hubiera pisado la faz de la tierra, se ve que hubiera sido mejor haber tenido valor para hacer aquello que en su día no me atreví.

No puedo más. Adiós y gracias por estar y haber estado ahí.

viernes, 1 de enero de 2010

Premio Amante Literario

Primero que nada... ¡FELIZ AÑO 2010!



Mi manita mayor, Isi, desde su blog "ichirinnohanasumi" ha concedido a este blog un maravilloso premio que estoy orgullosa de poder mostrar, y además ha dedicado unas palabras que me han emocionado. Empezando por un agradecimiento muy profundo, decir que sé que en un futuro no muy lejano las letras te guardan un lugar privilegiado, porque ya cuando te conocí escribías bien, pero poco a poco te superas... y rozas el éxtasis de mis sentidos al leerte en más de una ocasión ;)

Las condiciones del premio son:

-Mostrar la imagen del premio.
-Agradecerlo a quien lo ha concedido.
-Explicar por qué amas tanto leer.
-Conceder el premio a otros blogs.
  
La imagen y el agradecimiento -que aunque demasiado pequeño para quien lo hace, está- ya los he puesto, así que me queda la mitad del trato.

Para explicar por qué amo leer de este modo tendría que contaros media vida, y ahora no es momento... Pero, destacar que la lectura ha sido, desde que tengo uso de razón, mi válvula de escape a la realidad que me esperaba con sus garras detrás de las páginas en las que me escondía y que me permitían viajar a mundos felices. Me recuerdo con cinco años yendo a la biblioteca a por un libro tras otro, devorándome los libros adaptados a mi edad y también la maravillosa serie del Barco de Vapor para 7 años. De este modo, poco a poco se fraguó un amor que finalmente trató de devolver escribiendo como mejor he podido aprender y aprendo.
 
Y llegó la hora de los premios, la tarea más árdua, por ser difícil seleccionar los blogs premiados. Para no alargar excesivamente la lista, "plagio" la idea de mi manita y premio a 6 blogs, que tan sólo son una muestra del gran bagaje literario que se cuece en la blogosfera. El orden no es prioritario, tan sólo como han venido a mi mente.

~ Delirio literario, de Tejedora de tinta. A pesar de que su autora califique sus relatos de delirios, son mucho más que eso, y por todo merece estar en esta lista, amo perderme entre sus palabras donde tantas veces me he encontrado identificada

~ The Dark Side of the Things, de Fidel. No sabría por donde empezar, pero este reconocimiento lo ha ganado a pulso. Además de ser un excelente escritor, es una maravillosa persona que sabe escuchar y con quien puedes contar. Diría mucho más, pero hoy termino aquí.

~ Historias de demencia, de Virgilio. Jamás en mi vida he conocido a nadie tan extravagante, y al mismo tiempo, he sentido tantas ganas de explorar su mundo. Con sus palabras podemos intuir la punta del iceberg, y creo que es algo que se debe compartir ;)

~ El Reflejo de sus Ojos Negros... , de Sus ojos negros. Aún llamándola con su pseudónimo bloggero, no puedo evitar sentir que las palabras de esta joven escritora aún están iniciando su camino, y estoy segura de que llegarás lejos... también con otros aspectos.

~ [...Canal_Nostalgia...], de Anxo. Si antes he hablado de buenos escritores, ahora buscaré una palabra que sea apta para calificar las palabras de esta gran persona, pues todas las que pienso se me quedan cortas. El blog es una joya en internet, merece ser leído de principio a fin.

~ Sueños de muñeca, de Nanah. Dejando otra perla para el final, describiré sin apenas palabras su blog. Fascinante, espectacular, digno de leer... por sólo empezar con algunos calificativos. Enhorabuena por esos grandes textos.

Y... en otra categoría, no podía evitar hacer un guiño a *la telaraña de almas*, de la Tejedora de Almas, que con tan sólo una cuidada primera entrada, ya ha entrado a mi corazón.

Muchas gracias a todos por compartir esas maravillosas palabras que espero nunca queden en el olvido.