domingo, 10 de enero de 2010

Frío, tengo frío.

Nieva, hasta aquí han llegado esos pequeños copos fríos, hasta este lugar donde nunca arriban y, por una vez, forman una pequeñísima capa blanca que se fundirá en breve. Nieva también sobre ti, me lo cuentas con una sonrisa y pienso en lo mucho que me hubiera gustado verte con los copitos de nieve por encima, me callo y sonrío mientras te sientas a mi lado.
Pienso en que es muy probable que nieve en París cuando vayamos, y no puede evitar salir de mis ojos una pequeña lágrima... Tú no estarás a mi lado en esos momentos, llueva, nieve, haga sol o no; no vas a estar allí en la que tanto tiempo llevaba soñando como una de las mejores semanas de mi vida. Aún no soy capaz de reaccionar a esa noticia que me diste ayer cuando te pregunté. Reconozco que en mi rostro se notó cuánto me dolía no poder compartir ese viaje contigo, no poderte ver desde el alba al anochecer, no poder pasear junto a ti por las calles de París. Cuando te dije que lo sentía, realmente me dolía y sé que no hice nada por ocultar ese dolor. Me quedé sin palabras y sigo igual.
Tengo que volver a la clase y dejar de divagar entre pensamientos que no me llevarán a ninguna parte, ya no hay nada que hacer. Te veo sentado y me entran ganas de hacer locuras, pero me puede la vergüenza. Somos tres en el aula, cuatro con la profesora. Es la oportunidad de mi vida, pues estamos sólo las personas que más aprecio de esa asignatura. Empezamos un nuevo texto, dicen que trata de la desaparición de las lenguas. Pienso que mientras el francés siga en pie, el resto me da un poco lo mismo. Mencionas conmigo ese libro que leímos el curso pasado: "Una imagen no vale más que mil palabras", la profesora comenta como hay cosas que no se pueden explicar con una imagen y... nunca olvidaré tu respuesta: como el amor, por ejemplo. No sé si es o no casualidad, pero mi mente se vuelve a ir muy lejos, o muy cerca, según como se vea. Como el amor, claro que sí. Amor como el que siento por ti, y por el que no he escrito mil palabras, sino muchísimas más. He derramado lágrimas hasta quedarme al borde de la deshidratación, he soñado mil veces, y pienso a cada momento. Realmente debería de decírtelo, pero de nuevo me puede ese sentimiento idiota que nace en mi corazón: el miedo.
Termina la clase, salimos comentando el texto, me paro en la taquilla a buscar mis libros y continúas tu camino. Nos volvemos a ver en la biblioteca, a penas a dos sillas de ti. Y de nuevo, dos clases después, te tengo detrás y soy incapaz de pensar en nada que no sea en ti, no puedo. Finalmente, llega la última hora, y vuelves a estar detrás de mí, te veo por el rabillo del ojo y olvido de qué trata la clase. Pone la profesora una película y las imágenes no me hacen otra cosa sino llorar, me recuerdan tantos momentos dolorosos que termino agachada sobre la mesa, derramando lágrimas. Sí, me estás viendo tal y como soy, una niña débil. Se me acercan varios compañeros, de ésos que puedo llamar amigos; en especial uno que me anima y me abraza para tratar de consolarme y distraer mis pensamientos. Gracias.
Te vas y me voy después, sé que no dejaré de pensar en ti... Frío, tengo frío... y no sólo en el exterior.

Y, por si no era suficiente, estoy en mi habitación una mañana de domingo escuchando a Chopin, evocándote, llorando de nuevo. Callando hasta la exasperación.

3 comentarios:

  1. No sabes cuanto me gustaría ayudarte, o al menos, poder darte algún conseegillo, pero sabes? es que estoy, como ya sabrás, en tu misma situación.

    Y ojala, algún día pueda dejar la cobardía a un lado, cosa que tú, en parte ya has hecho.

    Como bien dices tú, yo tambien tengo frío.

    PDT: Sobre lo ocurrido en la clase...demasiadas coincidencias, no crees?^^

    Besos! ;)

    ResponderEliminar
  2. ya veo que el año nuevo tambien te ha traido un cambio en el lay del blog :P

    ais, que frio...

    ResponderEliminar
  3. Cambio provisional... estoy en proceso de aprendizaje =D

    Besos!!

    ResponderEliminar

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí.
Espero que lo que hayas leído haya sido de tu agrado.
Un saludo y hasta la próxima.