lunes, 8 de febrero de 2010

Éramos pequeños

Una vez más vuelvo a sonreir, a ser una niña. Porque me encanta perderme en mi mundo, imaginar que nada de lo que me rodea es cierto.
Y así, hoy, como hiciera Alicia, me he decidido a seguir al conejo del reloj, sólo que no era un conejo y no llevaba un reloj en su mano.
He vuelto a ser pequeña y me he puesto a perseguir un gatito que estaba jugueteando cerca de donde me había quedado absorta en mis pensamientos y con la mirada fija en el infinito, en el patio donde me gusta ver a los niños y su ingenuidad, que cada vez se evapora más temprano.

De pronto, se ha acercado a mí, me ha mirado con unos intensos e inteligentes ojos amarillos como tratando de decirme algo y se ha marchado de mi lado sin decir ni "miau". "¡Gatiito! ¡No te vayas!"

Y, haciendo gala de una irresponsabidad impropia, pero que ya tenía ganas de demostrar, no lo he pensado más y lo he seguido. Me ha llevado por calles desconocidas, que ahora tan sólo recuerdo como unas manchas borrosas en la inmensidad de la memoria. Me ha llevado tan lejos de la plaza de mi barrio que creía que había sido un error seguirlo y pensaba en dar la vuelta. "No pienses tanto y sigue andando" ha dicho una voz en mi mente, procedente de quién sabe donde. Me he girado para ver si había alguien detrás de mí, pero allí no había nadie, ¡qué extraño!. Alegremente he vuelto la vista hacia delante, queriendo seguir al lindo gatito y jugar con él de una vez. Cual ha sido mi sorpresa al descubrir que allí no había ningún felino, ni nada que se le pareciera.

En su lugar, me he encontrado en una calle ya conocida, aunque de forma vaga, apenas he pasado una vez por allí, pero tiene un encanto que me impedirá olvidarla. No por lo que es, sino por lo que significa. Aún sabiendo dónde estaba, me he sentido sola, apenas era una niña pequeña bastante alejada de su casa. Se oyen pasos por detrás de mí.
¿¡Cómo!?, esa voz me resulta familiar, mas ese timbre no se identifica con el que tengo guardado en mis recuerdos. Soy pequeña de nuevo, pero la memoria permanece, permanece lo suficiente como para reconocer a quién ha hablado.

Me giro y sonrío una vez más. La intuición no me ha fallado, y no soy la única en este día que ha vuelto a ser pequeña. No, y así he redescubierto unos bonitos ojos oscuros en un rostro mucho más aniñado del que está continuamente en mi mente, tan repetidamente que llega a doler cerrar los ojos y verlo. No va solo, y a su lado veo a otro niño, que se parece por primera vez al otro chiquillo.
- ¿Y tú quién eres? -me pregunta el segundo, al parecer más confiado que el primero.
- ¿Yo? Pues... Sandra -respondo, algo azorada.- No sé cómo he llegado aquí.
Así nos presentamos y por primera vez, logramos ser algo más que compañeros de conversaciones y clases, también de juegos. Me divierte esta situación. Estoy segura de que todos sabemos quién es la persona que está a nuestro lado, pero callamos por miedo a parecer estúpidos e ingenuos. Comienzo a amar de nuevo esos ojos, y por una vez, nos podemos ver sin que medien entre nosotros dos pares de gafas.

Las horas pasan demasiado deprisa, y pronto atardece. Y ahora... ¿qué?. Ellos se tienen que ir y yo no sé dónde pasar la noche, si atreverme a volver a casa, no sé lo que me esperará.
El primero de los dos se despide con un: "¿Nos volveremos a ver?"
- Eso espero... me ha gustado conoceros -le digo con una sonrisa que imagino habrá ido acompañada de un rubor en las mejillas.
- ¡Miaaau! -se anuncia detrás de mí.
- Mínino, ¿dónde has estado?
"No me has echado en falta, no lo niegues" oigo en mi cabeza, como horas antes. Pues también tiene razón. Y se pone de nuevo en marcha.
Lo sigo y las casas vuelven a pasar por nuestro lado como borrones indefinidos. Creo que empiezo a saber por qué. Soy pequeña e ingenua, pero no tonta.

Llegamos de nuevo al patio donde me había tomado y... sigue siendo de día.

Tengo curiosidad de saber cuánto tiempo ha pasado, así que miro el reloj que está en mi muñeca , recuerdo que poco antes de ver al gato eran casi las once de la mañana. Marca la misma hora, no es posible. Me pongo el reloj en la oreja, por si acaso se ha parado la maquinaria, se ha agotado la pila o quién sabe qué ha pasado. Es extraño, funciona.
¿Ha sido un sueño? No lo sé, tampoco me importa, me digo con una sonrisa.

En ese momento, oigo una voz que me llama. No, esto no es un cuento, no es él. Es una chica que me está pidiendo que le preste unos apuntes.
- ¡Eso está hecho!
Y busco entre los papeles de mi mochila. Al levantar la vista, esta vez sí, le veo delante de mí, tal y como es bastantes años después de ese momento que acabamos de vivir. Nos miramos a los ojos, mis ojos marrones claros, sus ojos marrones oscuros casi negros; en esta ocasión no podemos directamente, pero como si así fuera. Sorprendentemente, me pregunta:
- Tú... ¿cómo eras de pequeña?

12 comentarios:

  1. Me encantaría volver el tiempo atrás y poder vivir sin problemas y donde la única preocupación que teníamos era jugar todo el día...como extraño eso!
    Cuidate,bye!

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  2. Estaría bien que se nos concediera ese deseo...
    Gracias por pasarte!

    Cuidate, hasta pronto!

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  3. Creeme, has conseguido que erize al leer la última frase, la pregunta.
    Me encanta, es con un toque misterioso, magico y a la vez real.

    Mis felicitaciones Sand^^!

    1Beso

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  4. Vaya... Muchas gracias! :$
    La pregunta me salió así, y tal cuál salió, tal cuál la escribí.
    Me alegro de que te guste, ojalá fuera real ^^

    Besos!!

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  5. Me ha encantado el texto,
    hay muchas veces que me gustaría volver a la infancia, donde no había preocupaciones...

    nesos.

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  6. Gracias sweetmadness, me alegro de que te haya gustado.

    Besos!

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  7. Hola!
    como siempre, la hija prodiga vuelve a comentar por aqui despues de una laarga ausencia x)
    Uf, genial como siempre.
    Parafraseando un anuncio (que triste):
    ¿Quien no ha deseado volver a tener cinco años?
    un beso y cuidate!

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  8. Hola de nuevo y gracias por pasarte!
    Aún más, gracias por tus palabras, dan ánimos para seguir caminando en el sendero de la vida... y tratar de escoger bien la dirección.

    Bueno, que me voy por las ramas, gracias a ti y a esa niña que seguro habita en tu interior (Hola pequeña! ^^)

    Besos y cuídate tú también!

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  9. Hola. Me gusta mucho tu blog y tambien el otro. Te sigo tambien en este. visita mi blog.
    The Gothic Girl.

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  10. Muchas gracias por seguirme en ambos blogs. Nos leemos!

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  11. Me encanta el blog, escribes super bien, cada bez que leo tu blog se me pone la piel de gallina, encerio me encanta.
    Pasate por el blog, tiene nuebo diseño, es sencillo y simple pero espero que te guste.
    Besos muy grandes CHAOO

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  12. Vaya, muchas gracias chica!
    Ahora te visito!

    Muchos besos!!

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Muchas gracias por haber llegado hasta aquí.
Espero que lo que hayas leído haya sido de tu agrado.
Un saludo y hasta la próxima.