sábado, 27 de marzo de 2010

J'suis une rêveuse



Aunque no sea tiempo para soñadores...
J'suis une rêveuse. Et pourtant je ne rêve jamais avec des yeux fermés, parce que j'aime bien rêver quand je parle à quelqu'un ou quand je suis en faisant d'autre chose, autre chose comme me balader dans les rues, faire un examen.
Je suis toujours en rêvant. Et je suis bien ainsi, je pense que je ne dérange personne et je peux aller à mon propre monde quand je veux. C'est merveilloux, n'est pas?
Parce qu'avec mes yeux fermés je peux voir ce que je veux, et écouter aussi seulement ce que je veux. Le monde est si difficile que j'ai besoin de fermer mes yeux et aller là-bas, où personne ne peut me faire pleurer.
Je suis une rêveuse, bien sûr, mais une rêveuse avec de cause. Mon monde est plus joli et heureux que la réalité.
Alors maintenant je fermerai les yeux et rêverai ce que je veux.
Porque siempre me gustará cerrar los ojos y encontrarme con los suyos mientras oigo su voz, aunque sólo sea fruto de mi imaginación. 


jueves, 25 de marzo de 2010

Gira la noria


Gira, gira y vuelve a girar. Las norias tan pronto están arriba como están abajo. Puedes sentirte el rey del mundo dese la cima o uno más, alguien insignificante, entre la multitud desde abajo.
Lo difícil es mantenerse en la mitad del recorrido, apreciar esos momentos. Porque... ¿alguna vez alguien le presta atención al momento en que la rueda sube o baja, lo que es el camino? Lo dudo. Esa parte, que finalmente es la más importante, porque no podrías llegar arriba ni tampoco bajar sin ello, nos pasa desapercibida. No se toma en cuenta.

Y, la vida es una gran noria. Puedes estar arriba o, por contra, en la base. Entonces, es cuando deberíamos de tomar en consideración el camino para llegar arriba, esa difícil escalada que no ha caído del cielo. Si nadie hubiera previsto un sistema para que las norias subieran, estarían siempre en el suelo, con toda la gente ansiosa de subir allí, amontonados, peléandose incluso. En la vida pasa igual.

Es por eso, que se debe tener en cuenta lo difícil que es alcanzar nuestros sueños, y aún cuando los logramos, saber tener los pies en el suelo. Sólo así lograremos que nuestro momento de gloria en lo alto de la noria sea realmente importante.
Y, cuando se llega allí, tampoco hay que tener vértigo. Porque si realmente has llegado allí valorando cada momento del ascenso, entonces sabrás que ese momento es tuyo y de nadie más. La noria no caerá.

Y la noria gira, gira. La vida también. Tenemos que saber dónde estamos y valorar el momento.


...

[Los fotologs siempre fueron una fuente de inspiración]

miércoles, 24 de marzo de 2010

París


Subida a lo más alto de la Torre Eiffel veré la ciudad de la luz, pero no veré la luz. Tan sólo figuras, simples títeres que serán manejados por mil cosas ajenas a ellos y que no se perciben con los sentidos.
Yo seré una títere más, pero en el conocimiento de esto radica la diferencia. Sé lo que me mueve. Y sé el por qué de las cosas.
¿A quién pretendo engañar?
No lo sé. O quizá sea posible que no lo quiera saber.
Eso sí, no sabré el por qué, pero sí el cuánto y el cómo...
Y las respuestas están escritas a fuego en mi corazón, que a fin de cuentas, es lo que me mueve.
Fuego que no veré, luz que estará apagada. Porque el cielo estará nublado, y puede que llueva.
Es más, sé que lloverá. Aunque quizá sólo sobre mí. Y las nubes no sean más que mis ojos.

Puede también que cierre los ojos al subir, que tenga vértigo de sentir. Porque los miedos me traicionan, hoy y siempre.

[...]

14 días.

lunes, 22 de marzo de 2010

Experimento 2: Onomatopeyas

- ¡Pipipipi!
- Rrrr
- ¡Cloc!
- ¡Oaaaaaaah!
- ¡Plap! ¡plap!
- ¡Rrrs! ¡Rrrs! ¡Rrrs!
- ¡Plop!
- ¡Clac!
- ¡Fiiiiiiiffh!
- ¡Clac!
- ¡Rrrs! ¡Rrrs! ¡Rrrs!
- ¡Cloc, cloc!
- ¡Snap!
- ¡Crec, crec!
- Ble, ble, ble...
- Clinc, clinc, clinc, clinc
- Glu, glu, glu
- ¡Cof!
- Rrrr
- ¡Rrrs! ¡Rrrs! ¡Rrrs! ¡Rrrs!
- ¡Fiiiiii!
- ¡PLAS!
- ¡Auuuuuuuuuuu!
- ¡Snif!
- Rrr

- ¡La leche que me he metido!
Tanto cuidado recién despertada y después de desayunar, resbalón y al suelo.
- Rrr


[Quien lo haya entendido me conoce mejor de lo previsto, porque la locura ha sido importante]

domingo, 7 de marzo de 2010

Días de resaca

Quería algo diferente, por una vez atreverme a probar todo aquello que me había estado vetado. Y sí, en lugar del refresco habitual, pedí al camarero algo más fuerte.
No sé por qué lo hice, o quizá sí. Para olvidarme de todo, para olvidarme hasta de mí misma. Lo necesitaba.
Y me emborraché. Hasta perder la noción de los sentidos. Por una vez me desinhibí, olvidé quién era, y por qué había llegado hasta allí. No fue la mejor opción, y lo sé. Pero no pensé en ninguna otra.
Lo último que recuerdo de aquella noche es que estaba en aquel antro, poniéndome como una cuba, sola. Mejor sola que mal acompañada, ¿no?. Estaba sola y te vi llegar, con tus aires de grandeza, con tus ojos color hielo. Sé que te sorprendiste de verme a mí, a la eterna abstemia, en aquel lugar y con aquella bebida en la mano. Lo sé, porque te conozco.
Y apuré el vaso. Y pedí otro. Y volví a apurarlo hasta que perdí la noción del tiempo.
Esta mañana me he despertado en el parque, con el mayor dolor de cabeza que jamás había tenido. Sintiéndome como una idiota. Pero al menos satisfecha de haber sido capaz de no pensar durante unas horas.
Y, al querer levantarme, he visto que no estaba sola. Allí estaba tu amigo, ése que no soporto, durmiendo. Deseaba creer que dormía.
He cogido el móvil del bolsillo, y he visto que era tuya la última llamada. 4:45 AM. ¿Qué ha pasado aquí? Te he llamado, ya lo sabes.
Preferiría no haberlo hecho. Si me sentía idiota, ahora sé que lo soy. Tenía que haber salido de aquel local cuando aún me tenía en pie. Porque... he descubierto que me lancé desesperada sobre él, que nos liamos y después se rio en mi cara. Y aún ha tenido la poca vergüenza de contármelo.
Tu amigo ha despertado, y me ha consolado. Después de ayer ha visto como eres. Yo también. Te odio. Miento. Te amo, pero te quiero odiar.
Me ha arropado y he visto en sus ojos la verdad. Sabiendo que ya cualquier cosa estaba permitida, le he besado. Sí, nuestras lenguas han hecho un baile infernal, frenético. En mitad del parque, ¿y qué?
Ayer era una niña. Hoy no. Hoy sólo tengo resaca.