domingo, 7 de marzo de 2010

Días de resaca

Quería algo diferente, por una vez atreverme a probar todo aquello que me había estado vetado. Y sí, en lugar del refresco habitual, pedí al camarero algo más fuerte.
No sé por qué lo hice, o quizá sí. Para olvidarme de todo, para olvidarme hasta de mí misma. Lo necesitaba.
Y me emborraché. Hasta perder la noción de los sentidos. Por una vez me desinhibí, olvidé quién era, y por qué había llegado hasta allí. No fue la mejor opción, y lo sé. Pero no pensé en ninguna otra.
Lo último que recuerdo de aquella noche es que estaba en aquel antro, poniéndome como una cuba, sola. Mejor sola que mal acompañada, ¿no?. Estaba sola y te vi llegar, con tus aires de grandeza, con tus ojos color hielo. Sé que te sorprendiste de verme a mí, a la eterna abstemia, en aquel lugar y con aquella bebida en la mano. Lo sé, porque te conozco.
Y apuré el vaso. Y pedí otro. Y volví a apurarlo hasta que perdí la noción del tiempo.
Esta mañana me he despertado en el parque, con el mayor dolor de cabeza que jamás había tenido. Sintiéndome como una idiota. Pero al menos satisfecha de haber sido capaz de no pensar durante unas horas.
Y, al querer levantarme, he visto que no estaba sola. Allí estaba tu amigo, ése que no soporto, durmiendo. Deseaba creer que dormía.
He cogido el móvil del bolsillo, y he visto que era tuya la última llamada. 4:45 AM. ¿Qué ha pasado aquí? Te he llamado, ya lo sabes.
Preferiría no haberlo hecho. Si me sentía idiota, ahora sé que lo soy. Tenía que haber salido de aquel local cuando aún me tenía en pie. Porque... he descubierto que me lancé desesperada sobre él, que nos liamos y después se rio en mi cara. Y aún ha tenido la poca vergüenza de contármelo.
Tu amigo ha despertado, y me ha consolado. Después de ayer ha visto como eres. Yo también. Te odio. Miento. Te amo, pero te quiero odiar.
Me ha arropado y he visto en sus ojos la verdad. Sabiendo que ya cualquier cosa estaba permitida, le he besado. Sí, nuestras lenguas han hecho un baile infernal, frenético. En mitad del parque, ¿y qué?
Ayer era una niña. Hoy no. Hoy sólo tengo resaca.

8 comentarios:

  1. WOW.
    Muy fuerte.
    ¿Es real? ¿Te ha pasado?
    Sí es así, lo siento mucho.

    ¡Un besazo!

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  2. Quizá sea real, pero no para mí.
    Sólo tenía ganas de narrar algo diferente a lo habitual.

    Besos y gracias!

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  3. A veces, cuando queremos olvidar, vale cualquier cosa, aunque solo olvidemos por unos momentos v.v
    Besos!
    PD: Me gusta la nueva plantilla :D

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  4. El mayor problema a veces somos nosotros mismo... realmente queremos olvidar?

    Besos!!

    PD: Gracias, a mí no me va mucho, pero estaba harta xD

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  5. (APLAUSOS) Dios que bueno, Sand, me ha encantado. Rebosa indiferencia, y desdén... me encanta.

    ¿Qué tal te ha ido hoy? No creas que me he olvidado eh?

    1besazo!

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  6. Wo. Te prometo que por un minuto me lo he creido todo :S
    Secundo la moción, la nueva plantilla mola mucho :D
    Besos!

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  7. Vaya! Muchas gracias chicas!

    Duna, es lo que intentaba... transmitir sensaciones nuevas. Gracias!
    Ya te cuento lo de ayer, no fue según lo esperado, pero no fue mal día.

    Tejedora, ¿sí? Vaya, gracias! No esperaba que fuera creíble!
    Y gracias por lo de la plantilla!

    Besos =)

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  8. Hola, espero no molestar con el comentario :) esque es para decirte que e vuelto a abrir el blog.
    BESOS.. :D

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Muchas gracias por haber llegado hasta aquí.
Espero que lo que hayas leído haya sido de tu agrado.
Un saludo y hasta la próxima.