viernes, 16 de abril de 2010

Las noches de París.



Como un faro iluminaba los cielos de París, haciendo que se creara un ambiente romántico. Por ello era el símbolo de la ciudad, un montón de hierros que paradójicamente se había convertido en el escenario de muchos momentos mágicos en la ciudad del amor. O la ciudad de la luz, que es su verdadera denominación.
Más en aquellas imágenes que estaban observando mis retinas no había ni un atisbo de amor, tan sólo era una bella instantánea que quedó registrada para siempre como fotografía. El amor quedó en otro lugar, a muchos kilómetros de aquel faro nocturno en que se había convertido la Torre Eiffel.
Al menos sí era la ciudad de la luz. Aunque algunas luces estuvieran apagadas... las menos visibles. Ésas que son detalles que pasan desapercibidos para cualquiera que viva en este estresante mundo en que sólo los más arrolladores tienen su lugar. El resto no tendrá más compañía que la de su espíritu, si es que éste es fuerte. Si no, quedará en soledad.
Y no puedo mentir, en aquellos momentos en que estaba cumpliendo mi sueño más antiguo me sentí muy sola, por más que no dijera nada al respecto e hiciera todavía menos.
Porque París es la ciudad de mis sueños como he podido observar, pero éste no ha sido el viaje de mis sueños. No así. No pasando sola la última noche mientras llegaban risas del otro lado de la pared. Risas en las que nunca encontré mi lugar.
Las noches de París. Donde sentirse amado o solo. Un cuchillo de doble filo y cuyas heridas son mortales.

8 comentarios:

  1. Llenas de matices, como las noches bajo la luna de Valencia ;)

    Besotes^^

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  2. No estaría allí, pero cuando la paseis juntos con el valor que te he mandado, te parecera muy bonita, muuucho mas
    ¡Besos!
    PD: ¡Valor!

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  3. Sí, esas noches en las que me quedo embobada mirando más allá de su reflejo.
    Besos manita

    Belén, eso está claro xD... Ojalá algún día llegue a ser así!
    Besos y gracias por el valor!

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  4. Es triste la entrada, y muy melancólica... el viaje, la veradad entiendo que hubiera sido mucho más bonito si le huebieras tenido a tu lado mientras echabas la foto, pero sé, que él se acordó tanto de ti como tú de él durante todo el tiempo que estuviste allí.

    París es la ciudad que por muchos hilos os une.

    No te des por vencida, sigue como hasta ahora, eres fuerte.

    1Beso.

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  5. Triste pero un relato precioso a la vez.
    Llevar un cuaderno a los viajes siempre está bien, verdad?

    Besos ^^

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  6. Duna, muchas gracias!
    No sé si será verdad que él se acordó de mí mientras estaba allí, de todas formas, además de notar su ausencia lo que lamenté fue no poder contar con alguien a quien pudiera llamar amigo en ese viaje.
    Nunca me doy por vencida, pero más por cabezonería que por fortaleza.

    Gracias y besos!

    [...]

    Gracias Anxo!
    Al final este relato lo escribí a la vuelta, allí no pude redactar ni una línea (el único día que tuve tiempo me encontraba tan mal que ni toqué la libreta)... Pero sí, por otras veces sí digo que va muy bien.

    Besos!!

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  7. mala que no pasas por mi site XD

    neeeh ya seee yo tambien deberia... pero tu blog invita a la reflexion... y no creo que mi medicacion supere eso...
    tengo ganas de verte... me haces un hueco para... julio??

    te quiero horreres besos reflejito!!

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  8. Hay un premio en mi blog para TI :P

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Muchas gracias por haber llegado hasta aquí.
Espero que lo que hayas leído haya sido de tu agrado.
Un saludo y hasta la próxima.