miércoles, 12 de enero de 2011

Esperanzas


En medio de la oscuridad más absoluta, de pronto, apareció una luz muy tenue. Y, de esa claridad nació la respuesta a todo: No darse nunca por vencido, seguir siempre al corazón para así poder llegar algún día a conocer algo parecido a la felicidad. 
Esto me dio la esperanza que necesitaba para seguir teniendo aunque sea una ínfima posibilidad de no perder la razón en busca de las causas perdidas. La esperanza que queda después de tantos días de silencio y que, como la luz en la oscuridad, va abriéndose poco a poco paso y me permite creer en un mundo donde también yo tengo una oportunidad.
Ahora mismo, solo la esperanza me queda... la idea de que quizá en un futuro no muy lejano mis ojos vuelvan a brillar y mi corazón a latir, que las canciones me traigan algo más que recuerdos difusos del camino que ya recorrí.
Porque de la esperanza puede nacer la mayor de las ilusiones. La cuestión está en no darse nunca por vencido, en perseguir los sueños para que no escapen.


sábado, 1 de enero de 2011

Año Nuevo y...

Ilusiones perdidas en otros tiempos más alegres y una Navidad que cada vez es más atípica. Pocas esperanzas depositadas en el año nuevo y nubes de tormenta que amenazan inundar todo lo que se halle a su paso.
Programas gastados en una televisión que ya no atrapa a nadie y la mirada perdida en un mundo cibernético en el que nada es lo que parece.
Melancolía y nostalgia. Recuerdos y olvido. Miedos y lágrimas.
Un corazón temblando de frío y una llama que ya no caliente, un amor que se enfría.
Necesidad de un abrazo y desazón al percibir no llegará a tiempo.
Hipocresía y 365 nuevas oportunidades de perder la razón.
Días de luces y envoltorios de colores regados con champán.

PD: Falta de inspiración y sentimientos enfrentados.