jueves, 26 de mayo de 2011

Otra copa más

Alcohol en sangre. Una noche más, se repite la misma tónica. Beber y beber para no pensar. Reírse de uno mismo y de todo para no echar a llorar.
Una borrachera más y unos litros menos de dignidad. Sentir que las brújulas han dejado de señalar el norte y que los principios han dejado de tener valor.
¿Quién soy? ¿En qué me he convertido? Pensamientos que fluirán libres cuando los efectos se pasen. Lo sé, lo sabes, lo sabe... todos los sabemos, pero eso no cambiará nada.
Otra copa más, otro sueño menos. ¿Qué más da? Realmente nada importa cuando no encuentras una razón para seguir buscándole el sentido a la vida.
De pronto, te das cuenta de que ya no eres más que una marioneta de la sociedad. Triste sociedad. Triste realidad.

3 comentarios:

  1. Me gusta, aunque noto mucha nostalgia en tu texto. Besotes.

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  2. Creo que llevo demasiado tiempo tiñendo todas mis letras de nostalgia...
    Muchas gracias por tus palabras.

    Besos :)

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  3. está bien, son sentimientos que... bueno, alguna vez se han sentido

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Muchas gracias por haber llegado hasta aquí.
Espero que lo que hayas leído haya sido de tu agrado.
Un saludo y hasta la próxima.