domingo, 1 de enero de 2012

El ciclo de la vida

Apenas nadie llegó nunca a entender por qué un pájaro tan bello acabó sus días encima de una hoja cualquiera de un árbol idéntico a tantos otros. Solo supieron que hubo un día en el que la hoja cayó al suelo acompañada de un leve gorjeo. Luego, quedó el silencio.
De eso hacía ya bastante tiempo, las lluvias del invierno habían ido degradando poco a poco sus cuerpos hasta que tan solo restaron unos huesecillos sobre el esqueleto de la hoja. Ambos cuerpos se habían unido con la tierra de una forma tal que ya nunca se sabría quién había sido quién.